¿Con qué marcas te identificas?
Con ninguna, no me gusta esa visión que tienen algunas personas y que nos quieren meter en la cabeza desde pequeños acerca de las marcas, como si una multinacional capitalista pudiese definir quien soy y lo que he vivido en mi trayectoria en este planeta. Entiendo que hay gente que igual pueda identificarse con un logotipo en una camiseta o en un bolso. Esto es moda, y ya hablo de ello en las dos entradas El Diablo Viste de Prada The Devil Wears Prada.
Aquí me gustaría insistir sobre eso. De pequeño quería encajar en la escuela y en el instituto y tenía que vestirme con ropa que llevara algo que me hiciera parte del grupo, lo curioso es que llevábamos uniformes, pero aún así, si no tenias las nuevas Nike, no era nadie, y no te hablaba ninguno de los compañeros. Recuerdo cuanto le pedí a mis padres esas zapatillas que se hinchaban. Igual con la Gameboy. Tuve que aprender a las malas a sobrevivir siendo diferente. Luego cuando creces te das cuenta de que lo que realmente buscan, ya sea como pareja o como trabajo, es alguien que destaque, que salga del montón. A pesar de que muchos siguen siendo víctimas del aborregamiento al que nos someten los medios de comunicación y que quieren que seamos números intercambiables y gente sin personalidad.
Las masas siguen al líder o a lo que creen que lo es y no se paran a pensar en la directa las que les están llevando. No miran atrás para ver la historia y aprender de ella, ni miran adelante. Solo siguen, contentos porque el nuevo iPhone hace esto o lo otro, o porque las Kardashian han hecho no sé qué, o porque hay fútbol. Las élites les aprietan y les atontecen y no reaccionan. Se convierten en una especie de puré de patatas. Por eso es importante abrir los ojos como digo en La Trilogía de Matrix. Así que no. No soy de ninguna marca.
