Lecciones te da la vida.

Cuéntanos una lección que te gustaría haber aprendido antes.

Sobre esto he escrito muchísimo. Soy de los que piensa que realmente todo proceso de aprendizaje, como es la vida, tiene su momento y todo llega cuando debe de hacerlo. A veces hay cosas que aprendemos muy temprano y de forma rápida, y otras veces las lecciones que debemos asimilar se repiten una y otra vez porque no hemos sido capaces de sacar ninguna enseñanza de ellas.

Sin embargo sí que puedo decir que hay cosas que, a pesar de que he tenido que tomarme mi tiempo para aprenderlas, me hubiese gustado ser más listo y haberlo hecho antes. Y las voy a resumir en dos categorías.

La primera es que la gente es mala, egoísta y necia. He confiado en muchas personas que me han dejado tirado, en la estacada y con el culo al aire más de una vez, y por esa estúpida leyenda de que hay que poner la otra mejilla o que el karma ya les dará su merecido, les he perdonado y me han vuelto a apuñalar por la espalda. Así que lo que le diría a mi yo de 18 años es que hay que tener los huevos más grandes, no fiarse de los que dicen que son tus amigos o que te van a ayudar y, sobre todo, cuando te la clavan una vez, no esperar ni disculpas ni que vayan a cambiar ni pensar que no hay mal que por bien no venga. Es una pérdida de tiempo y de energía descomunal el darles una segunda oportunidad. A los que les guste reciclar basura que se dediquen a ello porque yo no.

Lo segundo, y casi que lo más importante, pero que entiendo que solamente llega con la edad, es que no tiene que importar la opinión de los demás. He perdido muchos años, muchísimos, intentando agradar a los demás. Pensando en moldear mi cuerpo y mi personalidad en función de lo que los demás esperaban de mí. Por gustar, por ser querido y por tener vida social o encontrar pareja. Es un error. Nos pasamos la vida intentando encajar en moldes que nos hacen ser todos idénticos, clones, cuando lo que realmente quiere la gente es destacar. Ser único. Pues pasa igual en todo. Quise hacer deporte, tener cuerpazo, barba o la cara afeitada, po largo, corto, de punta, ojos marrones, verdes o azules, ser rubio o moreno. Depilarme todo o dejarlo en plan salvaje… Nunca era suficiente. Siempre había quien venía a quejarse. Es el cuento de Ricitos de Oro y los tres ositos, solo que ella nunca estaba contenta. Al final, es agotador y llega un día que mandas a todos a la mierda y al que no le guste, que le de f0llen.

Se duerme mejor cuando realmente consigues liberarte de esas cuestiones. Cuando no te atas a gente tóxica, y cuando haces lo que te gusta, porque quieres, no porque tienes que hacerlo por gustar a los demás. Siempre va a haber alguien que se queje, pero eso debería resbalarnos.

Mucha gente vendrá a decir que si es lo ideal, que no es tan complicado, etc. Lo es. Es muy difícil y doloroso abrir los ojos y romper con una sociedad que quiere encorsetarnos constantemente, diciéndonos lo que tenemos que hacer y que pensar, de lo contrario somos unos raros, unos antisociales y nos condenamos al ostracismo. Siempre es la culpa de los demás, nunca es la de los agresores. En este caso la religión, las costumbres y, sí, la sociedad capitalista. La que busca culparnos de todos los males que ella misma genera y nos quiere aborregados para que no podamos salir adelante y ser felices.

5 comentarios sobre “Lecciones te da la vida.

  1. Leyendo este incentivo he visto que casi todas las personas, del país que sea, de la edad que sea, habríamos querido aprender lo mismo. Se puede deducir el fallo social. Todos hemos sido criados con condicionamiento operante. Solo queda qué al fin, cuando despertamos y mandamos todo al demonio, vivir en nuestra corriente propia el tiempo que nos queda. Me encantó tu entrada.

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