El Angel de la Muerte

Cuéntanos la última cosa con la que te hayas emocionado.

Hace un par de semanas estuve en casa de mi pareja mientras me reponia de la operación que tuve, The Pain. Part 2, pero tuve que dejar a mis gatos en casa, con todos los lujos que pudiese necesitar solo que sin mi presencia. Aún así cada dos días fuimos a ver que todo estuviera bien, a pesar de poder verlos por la cámara de casa, era importante controlar que tuviesen agua y sus cajas limpias.

De camino a casa, a los pocos minutos de salir, vimos un gato que cruzaba la calzada de forma rara, arrastrándose y a duras penas. Enseguida paramos el coche y mi pareja me dijo que seguramente le habían atropellado y que había que llevarlo al veterinario. Me dijo que iba a regresar a por un huacal para gatos, en lo que yo me quedaba con el pobre animal para asegurarme que no se perdía o le pasaba algo peor. Se fue y encontré el gatito, negro, tirado al lado de la carretera respirando con mucha dificultad. No tenía buena pinta. No quise tocarlo pero se le veía mal. En esos momentos pensé en lo que iba a sufrir de aquí a que llegásemos al veterinario, en que seguramente estaría destrozado por dentro y que tal vez era mejor poder morir ya.

Ojalá tuviese conocimientos para poder ayudarle. Ya fuese porque tenemos en csa material para aliviar el dolor en esos casos, o de forma más bruta, poder eutanasiarlo de forma manual. Sé, por amigos que se criaron en granjas, qué se puede hacer con gatos o conejos o animales más grandes. Cuando saben que hay que dejarles marchar pueden hacerlos. Yo solo pude quedarme a su lado viendo como poco a poco la vida se iba marchando de su cuerpecito herido. Me sentí muy inútil. No tenía la capacidad de hacer otra cosa más que acompañar al animal en sus últimos segundos en este mundo. Hasta que dejó de respirar. Y todo se acabó. Cuando regresó mi pareja, ya no tenía pulso ni respiraba, sus ojos eran vidriosos, como cuando perdí a mi gata Kylie.

Este es el valor que tienen la vida de los animales, nadie se queda a acompañarlos en su transición a la nada. Los dejan abandonados en la carretera a que se pudran lentamente. Ignorados por todos, la gente mirando hacia otro lado.

Hace unos días murió la orca que más tiempo llevaba en cautividad. Os recomiendo que busquéis en Internet sobre ella porque su historia es terrible. La dejaron morir en una piscina minúscula, pudiendo rehabilitarla, sus dueños, una corporación multimillonaria que tiene parques acuáticos con delfines y ballenas en todo el mundo, simplemente la tenían ahí, muerta del asco. Probablemente ella también murió sola. Los medios se cabrean pero no hicieron nada para salvarla. Los animales no parecen tener ningún valor si no se puede sacar dinero de ellos.

En el caso del gato, estuve ahí, puede que no haya servido de nada, no creo que le haya aliviado en nada, pero su muerte no se ha perdido en el olvido. Está aquí escrita.

3 comentarios sobre “El Angel de la Muerte

    1. Esto fue al lado de un local medio abandonado donde crían gatos como les da la gana. Entiendo que en el campo son animales que sirven para reducir las plagas. Lo que me molesta es que la gente conduce como le da la gana y cuando pasa eso ni se paran. Donde vivo es ciudad y en mi calle ya ha sido testigo de atropellos a perros y gatos. Uno era mío. No hacen nada… El día que atropellen a un niño seguro que se echan las manos a la cabeza y se preguntarán por qué pasan esas cosas. Por imprudencias al volante.

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