Por mucho que digan lo contrario, los que hemos hecho o que seguimos haciendo nudismo, sabemos muy bien que un cuerpo desnudo no esconde ningún misterio, y que muchas veces el morbo lo genera la ropa que lleva puesta una persona, tanto interior como la de calle. Sin embargo, a veces recurrimos a esos complementos para excitar a nuestra pareja, pero las cosas no salen tan bien como pensábamos y terminamos haciendo el ridículo o bien pasándolo mal.
Cuando de calentar al personal se trata ¿Por qué no siempre conseguimos nuestro objetivo? ¿Qué es lo que hace que la ropa interior sexy pueda ser un fracaso? ¿Por qué nos pone tanto la forma de vestir de ciertas personas?
No solo se trata de la ropa interior, porque a fin de cuentas siempre es lo último que se ve de la persona, e incluso en algunos casos ni eso, a pesar de que cada día esté más de moda dejar ver la parte de fuera del elástico, así la persona ya no tiene dudas de si se lleva tanga o calzoncillos normales.
Una de las prendas que más éxito suele tener tanto en hombre como en mujeres son las camisas con botones de clip. Debe de ser por el mito de Superman, y eso de que puedes tirar de la camisa y no se le rompen los botones, pero queda abierta de par en par. Lo malo es que nunca está el escudo del superhéroe debajo. Pero bueno a veces se compensa. No sale ningún escudo, pero lo que hay debajo de la camisa vale más la pena que una fantasía de los ochenta.
Por lo general todo aquello que lleve ese tipo de botones suele ser una prenda peligrosa, ya que tienta a la gente a tirar de ella y dejarte con el pecho al aire, o las piernas cuando se trata de pantalones de chándal de clip. Lo malo en ese caso es cuando los botones llegan hasta el elástico, porque igual te dejan en ropa interior únicamente. Mi consejo es recurrir a estas prendas solo en caso de emergencia, con gente que sea responsable o bien en sitios donde no te importe quedarte con casi todo al aire, porque la tentación siempre es muy grande, y mucha gente no puede resistirse. Y esto es casi igual de válido para las chicas.
En su caso, más que en el de los chicos, las transparencias son una elección recurrente e interesante. Suele salir bien casi siempre, pero hay que tener cuidado con un par de cosillas. Una de ellas es elegir bien la ropa interior y las combinaciones de colores. Por ejemplo, si es algo blanco que se transparenta un poco, como puede ser la ropa de lino o de algodón muy fino, no uséis ropa interior negra u oscura, a no ser que queráis que todo el mundo os mire por la calle. Además, en los pubs ese agrega el peligro de las luces de neón violetas. Así que a menos que queráis que todo el mundo sepa lo que lleváis, no lo intentéis. Se suele pasar mucha vergüenza, sobre todo cuando la elección no es premeditada. No llevar nada debajo es otra opción, ya que siempre está la posibilidad de ir en plan comando, eso lo dejo a la libre elección de cada uno. Sin embargo hay que ir con cuidado de no marcar demasiado o los ojos se van a ir a esa zona. Es el efecto pantalón de chándal gris que tanto nos gusta. Tolón Tolón.
Y si no son transparencias, todas aquellas prendas que dejen entrever algo, ya por que sean muy cortas o que tengan escotes o aperturas enormes, son unos de los productos estrella del tema. Las minifaldas, pantalones cortos (tanto en hombre como en mujeres) y las camisas con escotes (para ambos sexos) son válidas. Sobre todo, estas últimas si eres una chica con pechos exuberantes, o bien un hombre con un torso atractivo (ya sea porque es tipo marcado o por el vello que sobresale por ahí, los tatuajes también sirven).
Las prendas de cuero, por alguna razón que no termino de entender, son las favoritas en lo que a morbo se refiere. Y lo bueno del asunto es que hay de todo en ese material, desde cazadoras, hasta botas, prendas íntimas (aún no las he probado), pantalones, arneses, etc. Lo malo es que es ropa de temporada, porque no me podría imaginar a nadie usándolas en pleno mes de agosto en el hemisferio Norte, y menos en zonas con altos grados de humedad. Con el calor que pasamos aquí no quiero ni pensar lo que sería si en vez de usar pantalones cortos usásemos de eso. Puede que fuese muy morboso, pero la verdad es que la incomodidad hace que casi no valga la pena. Es n embargo he de decir que las prendas que he probado de ese material suelen ser muy cómodas y se adaptan muy bien a multitud de usos. 😜
Luego está el tema de la ropa interior, que viene a ser una discriminada dentro del repertorio de prendas eróticas. A veces uno ve unas prendas en las tiendas muy bonitas, muy sexys, y muy caras y realmente se pregunta si vale la pena comprarlas para que no las vea nadie, o casi nadie, y si lo hace por solo unos minutos y luego la tiren al montón de ropa. Incluso hay casos en los que el gasto de dinero es totalmente inútil. Conozco uno en el que la chica se gastó unos 200 euros en ropa interior, ya que el sujetador costaba unos 100 y la parte de abajo unos 80, para una cita con su novio. Según cuenta, a pesar de lo que había gastado, le valía la pena porque eran prendas realmente bonitas y sugerentes. Lo malo fue cuando llego su novio a su casa, cenaron, y cuando la cosa se puso caliente le quito lo que levaban encima, y le arranco literalmente el sujetador y las bragas. Obviamente semejante muestra de brutalidad hacia una lencería tan cara tuvo un efecto más bien negativo. Ya que el chico fue despedido en el momento de la casa de ella, y ella tuvo que tirar a la basura sus prendas rasgadas. El efecto buscado no fue en absoluto el obtenido como podréis imaginar. Ese es un caso de ropa interior maltratada.
Un poco más arriba he hablado de los pantalones de chándal así como muy deprisa y es una de las prendas que más me gusta. Son cómodos y cada vez más de uso en sociedad. Obviamente no son para todos los días, ya que aún quedan ocasiones en las que no deberían de usarse, pero teniendo en cuenta los que cuestan algunos de ellos, casi que diría que son alta costura. Mis favoritos son los de la marca de las tres rayas blancas (o de otro color según la base en la que están). Está el clásico negro y luego los de color gris, que siempre son favorecedores. Hasta el punto que algunas personas que conozco suelen decir que no dejan nada a la imaginación. O, pienso yo, que al contrario, te dan ganas de imaginarte cosas para poder comprobar si lo que se intuye es verdad.
En cuanto a la parte de arriba, siempre he odiado las camisas, a pesar de que me queden bastante bien, porque me hacen sudar mucho. Yo soy más de camisetas, de estas que se han puesto tan de moda gracias a la serie The Big Bang Theory. De esas tengo a porrones y me encantan. Siempre son un regalo fácil de hacerme y más sabiendo que me encantan ls de súper héroes. Y suelen poder usarse casi siempre.
En mi caso, cuando trabajaba de monitor de pilates, eran mi prenda de todos los días. Y esa era una de las mayores ventajas que tenía esa ocupación. Otros tiene que ir arreglados a la oficina, o incluso casi de traje. Eso me pasaba cuando trabajaba en pasaje. Tenía que llevar corbata y camisa, con calzado de calle y pantalón de vestir. Casi todo era fake, y que teníamos que ir cómodos, pero he de admitir que Lucía os bien y muchas veces daba hasta morbo. No tanto como el chándal pero casi. Recordaba un poco a esos que salían en Men at Play.
Yo nunca he sido fan de la llamada ropa de vestir. Ya que obviamente no va a ser ropa de ir desnudo o de desvestir. Pero he de reconocer que a veces queda increíble, y sobre todo si es cómoda. Este verano fue mi primera incursión en los chalecos y me ha gustado. De hecho le dije a mi mejor amigo que tendré que usarlos más a menudo porque me gusta como quedan. Lo malo es no tener ocasiones para llevarlos.

Y hablando de bodas y de cosas relacionadas, cuando le pedí la mano a mi pareja, aparte del lugar que quería que fuese lo más perfecto posible, también quise que la vestimenta fuese lo más acorde que pude sin levantar sospechas. Así que por mucho que me hubiese gustado ir con chaleco, hacía demasiado calor y hubiese cantado demasiado, al final me decidí por una camisa de manga corta de cuadros que siempre queda bien y un pantalón corto. Él se sorprendió al principio de ver que no iba simplemente con camiseta, como suelo ir. Pero no le dió mayor importancia hasta que puse una rodilla a tierra y le pedí que se casara conmigo. Ahí todo tuvo sentido.
Ya sea por morbos, por trabajo o por placer, no podemos ir desnudos constantemente, y menos en invierno, por lo que tendremos que recurrir a la ropa para protegernos de los ojos de los demás o de las inclemencias del clima. Las prendas que vayamos a llevar podrán tener todas las intenciones que queramos siempre que sepamos elegirlas bien. Y esa es la dificultad, saber qué ponerse y cuándo. Aunque como dicen muchas veces, lo que importa es la percha.

Diciembre 2022
Genial.
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