El otro día una amiga que se encarga de reorganizarme las energías cuando se me alteran o se me obstruyen los chacras, o tengo el aura que se me tiñe de negro me preguntó qué había pasado con mi rabia contenida. La verdad es que no supe decirle adonde había ido aparte de a unos relatos donde me explayo y pongo a parir a todos aquellos que se creen que soy un objeto, un juguete o que soy el tonto del bote del que pueden abusar, al que pueden criticar juzgar o que se creen que son mejores que yo por las razones que sean.
Estamos en el año especial por excelencia, ya sea porque es “el fin del mundo” o porque simplemente queremos que sea así. Después de haber hecho una limpieza de gente que no sirve de nada, de haber descubierto que no somos lo que pensábamos, ¿realmente cómo podemos seguir perdiendo el tiempo conservando gente que se creer irremplazable cuando podemos sustituirles en un abrir y cerrar de ojos? ¿Si no lo somos todo para esas personas por qué no mejor ser nada para ellos? ¿No deberían acaso ya saber cómo somos y que los podemos reemplazar en un segundo?
Lo primero es lo de siempre, muchas veces crees que tienes un buen amigo que se cree que está en posición de juzgarte, de valorarte y de decirte lo que debes hacer o no, cuando no es la persona más indicada para ello. Se las da de ser tan mejor persona y muy superior a ti cuando en realidad no es capaz de mirarse a un espejo y ver que la persona que tiene delante es a la que debería prestar atención y no a los demás. Me refiero a esa amiga o a ese amigo que predica lo que no se aplica, que es capaz de ver todos tus defectos y decírtelos a la cara pero que no se para nunca a pensar que no es perfecto ni la persona más adecuada para hacerlo. Que aquí estamos todos para aprender, y si pides consejo es porque quieres que te lo den, no que te machaquen con reproches y con juicios de valor que no tienen ningún peso viviendo de una persona así. A lo mejor ahí soy yo el que está juzgando, pero mi filosofía de vida es vivir y dejar vivir y que cada cual haga lo que quiera con su vida y su cuerpo, siempre que no me afecte a mí. Pues no siempre es el caso. Porque hay personas que se creen que son tan irremplazables que se permiten darte consejos o decirte como tienes que comportarte.
Y la verdad es que en esta vida nadie es imprescindible. Todos podemos ser sustituidos y debemos valorar lo que se nos da sin pedir nada a cambio, no ir exigiendo que seamos de tal o cual forma. En la variedad está la belleza y el ser especial de cada cual. Siempre digo que los clones son lo peor. Y a veces esos clones se disfrazan de un amigo tuyo, para intentar convertirte en uno de ellos. Para entrar en tu vida y chuparte la sangre, para hacer lo que quieren contigo y luego tirarte a la basura como un chicle usado.
Lo mejor de todo fue cuando una persona así se atrevió a decirme que soy un facilón, cuando yo a su edad no me comía una rosca y ni sabía apenas qué había que hacer. Vale que después he aprendido mucho, pero con tiempo y con errores y a base de golpes. Probablemente cuando tenga mi edad estará más pasado de rosca que muchas de las personas que conocemos de más de 40 años y que están ya quemados de la vida. Creo que yo me he ganado el poder hacer lo que quiero, con quien quiero y cuando quiero sin tener que rendirle cuentas a nadie. Y menos a alguien que con bastantes menos años que yo es un peligro ambulante y se la pasa sobando culos por los pubs, o haciéndole ojitos a los demás con el fin de obtener mejores calificaciones, servicios de transporte gratuito o copas gratis.
La primera la paso, la segunda no me la esperaba y fue el darme plantones continuos y luego decir que no es su culpa si había bebido demasiado para asistir a una quedada conmigo, pero vamos que si hacía falta que se sacrificaba por que yo no estuviese solo esa noche (vete a hacerle caridad a otros), o si después de haber planeado salir de fiesta se quedó dormido y tuve yo que irme por mi cuenta, (que por cierto no lo había hecho desde que tenía su edad y la verdad es que me ha servido para darme cuenta de que no necesito a nadie para pasarlo bien). Tal vez la culpa sea mía por haber confiado en esa persona. Pero al menos tengo la conciencia tranquila, porque el borrachuzo y el dormilón no soy yo. El incumplido y el que da plantones no soy yo. Yo solo soy el borde que se lo recordaba. Siempre he dicho que si no sabes beber, no lo hagas. Y si estás cansado no digas de quedar porque luego quedas fatal. Divina juventud.
La tercera fue la que se llevó el bote. Porque se atrevió a decirme que al menos él tiene estudios, dinero y novio. Bueno, siento tener que decirlo, pero aquí el monitor de pilates tiene una licenciatura, y además dos cursos más y un tercero en proceso. Habla perfectamente 3 idiomas y no 5 chapurreados, tiene casa propia, coche propio y si no llega a fin de mes ancho es por eso. Pero está claro que a lo mejor si mis padres estuviesen divorciados y les estuviese pidiendo dinero cada 5 minutos yo también me podría comprar un traje francés de 900€ que no tengo ocasión de lucir porque no tengo amigos porque soy un empollón. Y lo de tener pareja… pues algo bueno que tiene tener unos cuantos años más es que sé por experiencia que los novios van y vienen, pero los amigos no, y si los pierdes no se recuperan.
El caso es que haberle visto liándose a lo bestia en un pub este fin de semana no me ha ayudado a pasarlo mejor. Porque si es cierto que yo me esperaba que ya tuviese a alguien para salir de fiesta y que le ría sus bromas pesadas, no necesitaba verle comerle la boca en plan porno a su chorbo. Si hubiese sido un local de esos que tienen espectáculo erótico los habrían contratado, porque creo que si hubiese aguantado 5 minutos más allí habría visto como se lo tiraba contra la pared. No tengo nada contra las parejitas acarameladas, pero sí contra las que hacen pornografía gratuita y en directo, y más cuando me ha dicho que no le gustan los de su edad y este no pasaría los 20 años… pero el putón soy yo… con la única diferencia es que yo no soy de montar el show de Las Vegas sin censura un sábado por la noche en cualquier pub del Barrio. Menos mal que un amigo tuvo la delicadeza de sacarme de ahí antes de que les echase un cubo de agua fría encima a ver si se les pasaba el calentón.
Y cuando dentro de 2 semanas su “novio” le haya dejado porque es ligerito de cascos y acepta invitaciones de cualquier salido con la excusa de que iba “bien vestido” o que “parecía tener dinero”, o porque se haya dado cuenta de que no es virgen o que le van algunas perversiones que ni a mi edad me atrevo a nombrar, no podrá venir a llorar en estos hombros, porque no es irremplazable. Y puesto que yo no soy especial como amigo, no pienso ser nada para esta persona. Porque el caso es que encontrarle remplazo es lo más sencillo.
En mi caso puede hacer las maletas porque hemos terminado, se ha hecho su propia cama y es hora de que se acueste en ella. Y con esa mentalidad debería de dejar de pensar que es insustituible, porque para tener amigos así prefiero no tener nada.
Ahí está toda mi rabia contenida. Prefiero sacarla fuera y que sirva para dar ejemplo, para que la gente se reconozca en ella, para señalar algún camino que se pueda seguir o simplemente como distracción, porque por mi parte no pienso seguir conservándola dentro de mí. Y diré algo más, estas personas no se merecen ni la más mínima lágrima, ni el quitarnos ni un solo minuto de sueño, porque no valen nada. Nosotros somos quienes les hemos dado esa importancia, y quienes podemos quitársela cuando queramos. En mi caso me ha ayudado el descubrir que no soy lo que pensaba, que había estado durante casi 30 años pensando que soy una cosa cuando en realidad soy una persona totalmente diferente. Aun me queda mucho camino por delante, pero ese camino lo quiero hacer con gente que me aporte cosas positivas, que me haga feliz, que me apoye, que me valore, que sepa lo especial que soy. No gente que se la pase juzgándome y diciéndome lo que tengo que hacer. Las dos únicas personas que tienen ese derecho son mis padres. Ni siquiera se lo permito a compañeras de trabajo que porque lleven dando 9 años de clases se crean que son las reinas del pilates o que “se pasan a Pilates por el c*ño, porque aquí se trata de entretener a la gente”. Yo llevo 5 años trabajando en esto, he tenido muchas experiencias que me han formado, he tomado cursos y sigo en ello, me gusta aprender, pero las únicas personas que pueden decirme como hacer las cosas para mejorar en mi profesión son mis profesores. No una showgirl venida a menos que tiene todos los atributos para ir de tertuliana a Sálvame. Ya he dicho que este año no quiero repetir los errores del pasado, que quiero liberarme de todas las cargas que me impiden ser felices y una de ellas es el querer ser apreciado por gente que no es capaz de ver lo que tienen delante. La venganza tampoco me aporta ya nada más que perder energías que podría enfocar a cosas más provechosas y satisfactorias. Total, la vida es larga y el mundo da muchas vueltas. El Universo ya se encargará de poner a cada cual en su sitio y de darle a cada cual lo que se merece, sea bueno o malo. E incluso él es capaz de cambiar con el paso del tiempo hasta el punto de haber cambiado las constelaciones del cielo de forma que no seamos lo que creíamos que somos. Esto nos da la oportunidad de conocernos mejor, de intentar conectar mejor con nuestro ser interior y de darnos cuenta de que llevábamos 30 años creyendo que somos una cabra loca cuando en realidad somos un pececillo en el océano, y como tales tenemos la posibilidad de ser libres y felices.