Hollywood

En su álbum American Life, Madonna tiene una canción con el título de este artículo en la que hace mofa de la moda, ya por 2003, de pasar por quirófano cuando quieres triunfar como actriz o cantante, que tienes que ser rubia y llevar un descapotable. Bueno os dejo el video abajo. Pero yo quiero ir más allá.

Hoy estaba leyendo comentarios en Twitter acerca de las reinas del pop y en lo referente a esta en particular me resultó curioso ver qué cambio de lo que decía en 2003 a lo que hace ahora. Sobre todo si ves sus fotos en Instagram y en Facebook. Y no pude evitar preguntarme, con el paso del tiempo y nuestro miedo a envejecer, ¿acabamos por olvidarnos de nuestros valores o principios o los dejamos con nuestros efectos personales en la sala de espera antes de pasar por cirugía? ¿Tanto miedo tenemos al paso de los años y los efectos de la gravedad que los retoques estéticos ya no nos importan tanto? ¿Vamos a acabar todos pareciendo a un clon de la Barbie?

Yo diría que no, básicamente porque la presión social no es la misma para todos. Si bien a los hombres suelen dejarnos en paz mucho más tiempo que a las mujeres, todo depende en el mundo en el que te mueves. Si eres un personaje público van a tenerte bajo la lupa. Si eres un don nadie a nadie le importas. Y más si no tienes dinero para gastártelo en eso.

Dicho esto. Yo tengo una visión distinta, y si bien sé reconocer que hay arrugas donde antes no las había, kilos que no se van como antes, canas donde no querrías que las hubiese y los demás signos del paso del tiempo se hacen cada vez más obvios, considero que es ley de vida, y es mejor cumplir años que no cumplirlos. Claro que la genética ayuda y ahí tengo más suerte.

Pero eso no quita que no vea muchos casos a mi alrededor sobre ese afán por mantenerse joven y guapo. Como ya lo he comentado en See You When You’re 40, Now, a mí los 40 los llevo deseando tener ya varios años. Y en eso estoy. Pero sí soy consciente del edadismo que existe en la sociedad. Cuando ves gente que te llama daddy en las redes, a veces con razón y otras no. Ya sea como un elogio o como algo negativo. Y eso a muchos les tira para atrás.

Rubén tiene (o tenía, no sé) un amigo de mi edad que vive en Madrid. Y él es el típico narciso que vive por su imagen. Un poco como la flor, Leslie, del Increíble Mundo de Gumball, pero con 40 años. Y así le llamaré de aquí en adelante. Pues operaciones no lleva, que yo sepa . Pero dinero gastado en tratamientos y demás lleva lo suyo. Porque no soporta la idea de que su físico ya no es el de antes, y tiene que competir con chicos de 20 años para poder conseguir un sugar daddy que le mantenga. Lo cual está cada día más jodido para él. Porque es imposible luchar contra eso. Pero es su modo de vida. Lo cual igual debería replantearse. Lo último que supe es que estaba atacado porque a su mantenedor se lo había robado un niñato brasileño. Es decir que él estaba liado con un australiano mayor y adinerado que lo mantenía a cambio de (¿?), hasta que un día conoció a un brasileño que le ofrecía lo mismo que Leslie, pero con 15 años menos. Pues ya sabéis lo que ha sucedido. Y según él eso no es justo. Pues no, pero es el mercado amigo. Son las reglas y las sabes… Supongo que ahora estará estirado como un chicle.

Leslie, The Amazing World of Gumball

Del mundo gay también puedo sacar que ya no es solo la edad lo que importa sino además la apariencia física. Es decir, si tienes brazacos y cuerpazo, da igual la edad que tengas. Porque siempre tendrás un público que te busque. De ahí ese afán por cuidarse. Y no me refiero a hacer deporte y llevar vida sana, sino a machacarse para mantenerlo todo en su sitio. Pasas de ser un twink a un daddy. Y a seguir gustando. Porque de lo contrario no hay likes, y el ego se resiente. Da igual que tenga su a buena vida, no serás feliz si no gustas. A TODOS.

Menos mal que la mayoría de aplicaciones de las redes sociales que usan la cámara cámara de fotos de tú móvil, y tu propio teléfono también, tienen esos filtros de belleza que pueden quitarte años, usar efectos especiales y demás para que en lugar del selfie de perro, puedas aparentar tener 20 años de nuevo. Y que nadie se dé cuenta que la imagen esta borrosa, o puedes salir con cara de pez o labios de salchicha. Las posibilidades son infinitas. Yo he probado esa que te cambia el color de los ojos, y el beauty filter de mi teléfono. Y mola. Pero sólo sirven en los perfiles de las redes sociales. Si te ven en la realidad ya es cuando igual asustas.

Ojo, que no quiero ir de místico y de que no me importa el físico o la edad. Porque sí es importante. Pero en su justa medida. Como dicen «a nadie le amarga un dulce» . Cuando sólo puedes ofrecer tu belleza, es cuando hay que replantearse qué estás haciendo con tu vida. Eso lo explican muy bien en el capítulo llamado Petals de The Amazing World Of Gumball del que ya he hablado antes: https://theamazingworldofgumball.fandom.com/wiki/The_Petals. Y por desgracia el mundo está lleno de jarrones muy bonitos pero que no sirven ni para ponerles flores dentro.

En el mundo laboral en el que me movía, también pude ver que los monitores de pilates caían presa de la estética. Una de ellas quería siempre parecer joven. Y de cuerpo no podía quejarse, el deporte ayuda. No es que tuviese arrugas o signos varios de la edad. Pero donde residía el problema es en lo siguiente. Con más de 45 años, sólo quería relacionarse con gente de 30 o menos. Ya que según ella los de su edad eran unos carcas. Y claro sus chicos objetivos podían ligar con ella, o con chicas de 20 o 30 años. Y eso es chungo la competencia está reñida y es despiadada. Pero en los hombres también pasaba algo parecido. Aunque con nosotros siempre está la injusticia del madurito interesante, y si encima se cuida y hace deporte pues mejor. De ahí ese afán por entrenar y entrenar y siempre estar presentable. O quitarse tatuajes que ya no pegan o al revés, ponerse unos para no tener pinta de carca. Si es que entre ellos mismos se odiaban.

Este tema lo tratan también en And Just Like That, (spoiler) cuando Carrie acompaña a Anthony al cirujano porque le han llamado daddy. Y al final acaba siendo ella la que acapara la atención del doctor, ya que según él las mujeres tienen que competir mucho más que los hombres desde el punto de vista estético. Lo cual es desgraciadamente cierto. Un hombre envejece de forma más políticamente correcta, mientras que una mujer tiene que estar siempre joven. Que se lo digan a Miranda en el primer episodio de la serie donde tuvo que justificar sus canas.

Todos recordamos la película El Club de la Primeras Esposas, con Goldie Hawn, Bette Middler y Diane Keaton. Cuenta la lucha entre las mujeres ya maduras que son abandonadas por sus maridos ya en edad, por unas chicas más jóvenes, aquí sale Sarah Jessica Parker antes de SATC. El personaje de Hawn es el que recurre a la cirugía estética para aparentar menos edad, ya que además su trabajo depende de ello. Es actriz y si no parece un bombón, no le dan buenos papeles, o la relegan al olvido. Ya en los 90 tenían claro que a las mujeres se les exige ser bellas eternamente, mientras que los hombres maduran.

Las 3 edades de Hollywood

Lo mismo sucede con Meryl Streep y de nuevo Goldie Hawn, en La Muerte Os Sienta Tan Bien. Isabella Rosselini les vende una poción que las mantendrá eternamente jóvenes, con lo que podrán seguir con sus carreras 10 años más y luego tendrán que desaparecer. Y con un efecto adverso que no se podían imaginar. Pero cuando se trata de ser la mejor y ganar a todos los oponentes, otros actores, ex amigas o directores de cine, eso no importa. El fin justifica los medios. Vivir para siempre, siempre viva. O al menos eso buscan. Aunque se vea enseguida que no todo es tan bonito como parece y al final sale más a cuento hacer como Bruce Willis, y tener una vejez y un final digno. No como ellas. Ambas películas han envejecido bien y las recomiendo.

Meryl Strep en Death Becomes Her.

Volvamos al mundo de la música. Por muchos singles y discos que hayas vendido en el pasado, si quieres seguir en la cresta de la ola, tienes que poder seducir a un público cada vez más joven y que se gaste el dinero en merchandising variado. Los fans que somos viejas glorias ya damos igual. (aquí también padecemos el edadismo). Pero las nuevas generaciones buscan referentes a seguir y admirar. Y seguir a una señora de 60 años, por muy bien que cante, muy buen físico que tenga y muy moderna que sea no es guay. Mejor seguir gente de tu edad o algo mayores. Te identificas más fácilmente la verdad.

Y entonces, supongo, es cuando tiras a la basura todos esos comentarios sobre superficialidad, cirugía estética y que lo importante está en el interior y que tú NUNCA te retocarías la cara o usarías botox. O cosas así. Todos podemos cambiar de opinión, de modo de ver las cosas, es ley de vida. Es evolucionar. Es lo normal. Pero sin dar lecciones. Yo soy el primero que leo lo que he escrito hace 15 años o más y pienso en lo mucho que he cambiado. Y estoy orgulloso de haberlo hecho, de haber abierto los ojos a cosas que antes no podía entender. Y sin embargo que ahora apoyo.

Enero 2022

3 comentarios sobre “Hollywood

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