El otro día estuve pensando en qué será de todos mis amigos del instituto. Pero sabiendo que la mayoría son chicas, y los que no heterosexuales es fácil saber dónde estarán ahora mismo en sus respectivas vidas. Aunque es solo pura intuición porque he perdido el contacto con la mayor parte de ellos. Es lo que suele pasar, creces y te vas alejando poco a poco de ellos, y al final ya ni te acuerdas de sus nombres. Y es muy difícil mantener el contacto, sobre todo cuando no vivís ni siquiera en el mismo país. Haciendo un repaso me di cuenta de que hay una diferencia muy grande entre los heterosexuales, y lo que han hecho con su vida y los que no lo somos.
Las cosas que para ellos resultan normales y lógicas en el transcurso de la vida, para nosotros no son más que una mera ilusión, porque no tenemos las mismas posibilidades ni habilidades los unos y los otros. Y siendo así ¿Por qué nos empeñamos en parecer todos iguales? ¿Acaso la diferencia no es la que nos hace especiales? ¿Podremos algún día equipararnos a ellos en todos los aspectos? Y más importante ¿podremos algún día dejar de fingir lo que no somos?
Lo primero que nos diferencia es el punto de la vida en el cual nos encontramos. Con 24 años, 3 de mis mejores amigas de cuando iba al colegio y luego al instituto, compañeras de clase o de curso, ya estaban casadas y con hijos. Resulta impresionante pensar en eso, ya que es algo que a mí no me concierne, por razones obvias. Pero ellas a esa edad ya habían encontrado al amor de sus vidas, o a lo más parecido que pueda haber (se supone), se habían casado, cosa que ahora ya podemos hacer todos (al menos en gran parte de Europa), y habían tenido hijos, lo cual sí que no podría hacer yo. Con 40 años, bastantes ya están divorciadas y algunas incluso han cambiado de acera.
Para cualquier persona con inclinaciones sexuales del tipo más común, eso es lo que suele pasar en sus vidas, y como son mayoría se da por entendido que es lo que nos tiene que pasar a todos. Pero aun así no siendo homosexual, no creo que todo el mundo esté predestinado o quiera seguir ese camino. El problema es cuando es lo que se espera de nosotros. Hará cosa de unos 3 años estuve en la boda de una de mis amigas de las que ya he hablado antes. Allí estaban todos los amigos de nuestros padres, y mientras que esperábamos la llegada de los novios al pie de la iglesia, uno de los amigos de mis padres se me acerco y me dijo “¿entonces qué? ¿Tú eres el siguiente?”. Yo me quedé de piedra, primero que todo porque no creía en la institución del matrimonio en los mismos términos que esa persona, y segundo porque en esa época no hubiese sido legal hacerlo. Le contesté lo primero, sin embargo, me costó reprimirme las ganas de decirle lo segundo. Enseguida llego su mujer, al ver la cara de circunstancias que puse, y se lo llevo diciéndole que dejara en paz a la juventud. Más que eso digamos que debería haber pensado un poco lo que iba a decir porque ya estaba dando por supuesto que yo me iba a casar.
Esa es una de las primeras cosas que se supone que todo el mundo tiene que hacer, encontrar una novia si eres chico y un novio si eres chica y casarte con él o ella. Y luego tener hijos como conejos. Si no lo haces, es que algo no va bien.
Creo que incluso para los heterosexuales eso es algo bastante complicado de obtener, pero cuando te mueves en un 10% de la población total, es aún más chungo. Dicen que hay 6 mujeres por cada hombre. Eso me plantea una duda, porque si es el caso, habrá 5 mujeres que se queden solteras, siempre y cuando hablemos solo de población no gay. Pero si no es el caso entonces hay aún más mujeres solteras, así que no entiendo por qué esa manía de querer casarnos a todos. Cuando está claro que ni los gays ni las mujeres tienen todas las papeletas para eso.
Luego lo segundo que se presupone es ya dentro de nuestro propio mundo. Se supone que todos debemos tener pareja estable, cuando eso es claramente algo casi imposible. Siempre que hablo con alguno amigo gay, con el que no hablo desde hace tiempo, me pregunta que tal voy de amores y si ya tengo pareja. ¡Pero bueno! Como si fuese tan fácil de conseguir. Y ante todo, como si todos tuviésemos que tener a alguien. Algunas personas no están preparadas para ello, mientras que otras simplemente no sirven para la pareja. Son personas que no tienen por qué estar saliendo con alguien para que su vida tenga sentido. Y si hablamos del tema de lo que es una pareja convencional, desde ese prisma, mejor apaga y vámonos. No todo el mundo puede funcionar desde la perspectiva cis hetero. Ni siquiera ellos, si me apuran.
Además el problema es algo que yo siempre he comentado y que me da mucha rabia. Cuando se trata de una relación entre u hombre y una mujer, al ser dos géneros distintos y con necesidades distintas las cosas no pueden ser iguales que cuando se trata de dos personas del mismo sexo. Está caro que no es lo mismo. Pero la gente se empeña en que las relaciones deben de ser idénticas y no es posible. Tengo amigos que se empeñan en que sus relaciones sean todas como si fuesen heterosexuales. Es decir que empiezan primero conociéndose en plan amigos, luego tontean, luego los besitos, y al cabo de varias semanas es cuando llegan al fondo del asunto, no les gusta y van y lo dejan. Y no es que lo dejen porque no sean compatibles con la persona, sino que lo hacen porque no les gusta en la cama y porque no son capaces de ver más allá que eso. Y eso sucede porque piensan como los heterosexuales que el sexo es malo y que solo hay que practicarlo cuando ya estas a gusto con la persona, pero claro, luego viene que no te gusta como lo hace y le das salida. No es que diga que hay que acostarse con el primero de turno, pero no hay que ser hipócrita ni cínico y admitir que las cosas no son iguales. Si para la mayoría de chicas el sexo es algo íntimo, para los hombres no lo es, de ahí que cuando es una relación entre dos hombres no haya que esperar a hasta que te salga humo por las orejas para probar a ver si se sigue o no, más que nada porque le habrás hecho perder el tiempo a la otra persona para romperle los esquemas sin más miramientos.
Otro problema es ver las relaciones desde el punto de vista heterosexual, cuando obviamente no es el caso. Por ejemplo el caso de los exs es algo recurrente. Cuando un hombre corta con una mujer, o al revés, por lo general no conservan una relación de amistad, porque al final no la había ni cuando estaban juntos. Es difícil que dos personas de sexo opuesto sean amigas cuando no tienen intereses en común ni las mismas afinidades. Sin embargo cuando se trata de dos personas del mismo sexo la cosa cambia, porque puede incluso que se hayan conocido en la fase de amistad, como se supone que debería pasar según los cánones heterosexuales de cómo conocer a alguien. Así que cuando acaba la relación es posible que se siga siendo amigos, lo cual muchas personas no entienden. En una ocasión de me fui de viaje con mi pareja y con mi ex, y eso a mis amigas les resultaba del todo anormal, lo cual no terminaba de entender puesto que los tres nos llevábamos muy bien, sin mezclar las cosas claro está, pero el caso es que lo pasamos bien. Esas mismas amigas son las que cuando cortan con un tío, o cuando este las deja, pasan de él y lo único que desearían sería que desapareciese del planeta. Pues las cosas no son así. Al menos no para nosotros. No siempre.
Antes he hablado de cómo se debería conocer a la persona de la que te vas a enamorar. Pues bien, si eres sincero, la verdad es que la mayoría de tíos con las que sales o has salido los has conocido de forma algo embarazosa. No es como lo plantean en las películas, en la puerta del supermercado o cosas así. La mayoría se conocen en lugares de ligue o bien como consecuencia de un polvo que te ha gustado y que repites. Es duro de admitir, pero es lo que hay, el sexo sirve para conocer a las personas, pero eso no lo puedes contar, porque desde el punto de vista heterosexual está mal, es lo peor que puedes hacer, y sin embargo es cómo funcionan las cosas. Muchos de mis amigos han conocido a sus parejas actuales o pasadas en zonas de ligue al aire libre, en saunas, en bares oscuros o bien por el Chat con personas con las que habían quedado para pegar un polvo y adiós muy buenas. Y sin embargo eso no lo dicen de cara a la galería porque está mal visto.
Luego todo lo que se sale de la norma se hace bajo forma de estereotipo. Puesto que el mundo lgtbiq (cada día aparecen más letras) es algo demasiado grande para que pueda pasar desapercibido o para que se pueda obviar, entonces se recurre a la ridiculización por parte de los medios, como por mostrar algo exótico que nos rodea. De ahí que cuando salgan lesbianas en los medios siempre sean las que más se diferencian de las mujeres heterosexuales, es decir las camioneras y los marimachos. Y lo mismo pasa con los chicos, siempre sacan a aquellos que son los más afeminados y a los que más destacan por su diferencia. Pero el caso es que la realidad es muy diferente. Pero lo que vende es el estereotipo. Somos muchos y estamos por todas partes, y a veces a algunos no se les reconoce, si no basta con pensar en cuantas chicas han intentado ligar con sus compañeros de trabajo para darse cuenta que desgraciadamente no tenían ninguna oportunidad, y en los hombres pasa lo mismo.
Es cierto eso de que estamos en todos lados, no como si fuese una orden secreta, pero simplemente para demostrar que el mundo se nutre de la variedad, y el día en que eso desaparezca será un sitio muy aburrido para vivir. Pero no debemos olvidarnos de que nuestra propia originalidad proviene de que seamos todos diferentes y deberíamos sentirnos orgullosos de ello y no intentar amoldarnos a las convenciones, sean las que sean.
He de añadir que ha sido divertido revisar algo que he escrito en 2006 y que 16 años más tarde sigue siendo de actualidad. Obviamente mis amigas ya no tienen 24 años sino 40, sus hijos son ahora adolescentes, y muchos de los amigos que tenía en esa época ya se han casado, sean del colectivo que sean. Normalmente no suelo actualizar ningún texto, pero aquí quise darle un toque más actual, de ahí el título. En 2006 nadie hablaba de Cis Hetero. Y al final han sido pocos los detalles que he tenido que modificar. Lo cual no sé si es bueno o malo.
Enero de 2006/2022
